Quiero hablaros hoy de la cocina irlandesa, una cocina sencilla y muy ligada a la historia de su país. En el siglo XIX la hambruna asoló Irlanda y causó más de millón y medio de muertes. Lo poco que podían comer los irlandeses en esa época eran patatas, por lo que son ahora el ingrediente principal de su cocina.

Podemos dividir esta cocina en dos categorías principales: la cocina tradicional, compuesta por platos muy simples y la cocina moderna, más propia de restaurantes y hoteles.
En Irlanda podemos disfrutar de pescados y mariscos muy frescos, los más consumidos son: el salmón y la trucha, el bacalao, las cigalas y las ostras.
Para comenzar el día y comenzarlo llenos de energía, lo mejor es tomarnos un Irish Breakfast, es el desayuno típico irlandés. Consiste en un pan suave que se cocina con soda y mantequilla, acompañado de pastel de patata y todo frito, además de un huevo, bacón y salchichas también fritas y un tomate cocido.
Las sopas y cremas son muy apreciadas en Irlanda, ayudan a entrar en calor, entonan el cuerpo. Nombraré por ejemplo la sopa de mejillones, hecha con mejillones frescos en una crema hecha con pescado y aderezada con verduras y hierbas; se sirve con pan caliente. La crema de champiñones, hecha también con champiñones frescos y nata. Se sirve muy caliente.
Hay una especie de sopa llamada Dublín Cadle, que se toma por las noches, su elaboración es muy curiosa, se hace con salchichas trituradas con jamón y bacón cocido con patatas y cebolla y acompañado de "brown bread" (pan negro).
Los irlandeses son muy aficionados al salmón, podemos encontrarlo en todo el país. Se sirve de la manera más sencilla posible para apreciar todo su sabor. Como ya os he dicho antes el marisco es excelente y la reina es la ostra, mejor si te la tomas acompañada de una cerveza Guines. En la ciudad de Galway se hace un festival dedicado a su degustación.
En cuanto a lo que a carnes se refiere, a los irlandeses les gusta mucho del cordero y lo suelen acompañar con crema o gelatina de menta, y el jamón cocido con clavos y azúcar moreno, se sirve con coles y se cocina con mantequilla. Es muy típico en Navidades.
Hay un guiso tradicional llamado Irish Stew, originario de los camoesinos; se hace con cordero cebollas y perejil, todo ello cubierto de patatas.
Para terminar un postre muy conocido, se trata del Mouse Irish Mist, elaborado con leche, huevos, azúcar glas, gelatina, nata montada y chocolate. Una auténtica delicia.
Espero haberos abierto el apetito, a mi se me está haciendo la boca agua. ¡Buen provecho!
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